Capello quiere que lo echen

Así es. Capello quiere que lo echen, pues sólo así se puede explicar el planteamiento del partido que realizo ayer. Recupero a Salgado, quien se fue con varios trajes a medida de marca Jurado. Dio galones en el centro del campo a Emerson, del que sólo se podrá recordar que fue la encarnación de nuestros abuelos jugando al fútbol, con esa carrera al "tran tran", encorvado, torpón, y sin calidad, sin físico, en definitiva sin nada. Premio a Cannavaro con la titularidad gracias a sus excepcionales actuaciones a lo largo de toda la temporada. Escoro a Raúl en banda derecha, evidentemente porque contra el Bayern había marcado 2 goles actuando en su verdadera posición. Reyes titular después de primero rajar de Capello, y después mentir le diciendo que él eso no lo había dicho. Y para terminar le da la oportunidad de volver a jugar en el Real Madrid a un ¿jugador? que le ha faltado al respeto en publico en varias ocasiones. Ya sabéis Pavón, Mejía, Raúl Bravo,Diego Lopez, incluso De la Red, si queréis jugar sólo tenéis que faltarle un poco al respeto y luego en la oportunidad que os de jugar mal. No, jugar mal es poco, tenéis que jugar como si de alevines se tratase. Titularidad garantizada.
Del partido de ayer ¿que podemos decir?. Pues poco que no se sepa ya. Que el Atleti le dio uno de los mayores repasos que se recuerdan en aquella orilla del Manzanares, que el Madrid ni lo intento, que el arbitro favoreció al Madrid, y poco mas. Ahh, si! Torres por fin! ya era hora, pero "el Niño" pudo con la presión y marco, igual que Higuaín. Única alegría para ambas aficiones, la del Atleti por fin vio marcarle al eterno y odiado rival un gol de su jugador bandera, y la del Madrid ante el nefasto partido de su equipo, sólo se puede alegrar de que al fin se estreno ese "jugador promesa" que tan buenas maneras tiene.
En fin, veremos con que nuevos cambios tácticos y de jugadores nos deleita la próxima jornada Fabio Capello. Quizá recupere a Anelka, a Ogjenovic, a Congo y nos deleite con fútbol de verdad.
Arrivederci Fabio!


